Esta instalación continúa la exploración de la ciudad de El Alto, Bolivia que empecé con Cada edificio en la Avenida Alfonso Ugarte — Según Ruscha (2011). En la primera se documenta el movimiento cotidiano de la ciudad cinco años después de que Evo Morales fuera elegido presidente junto al Movimiento Hacia el Socialismo (MAS) trayendo consigo una era de dramáticos cambios sociales en Bolivia. Con la administración de Morales llegó a Bolivia un crecimiento económico sin precedentes, un nuevo movimiento de orgullo individual y respeto a todas las etnias bolivianas y acabó con el proyecto de homogeneidad del siglo anterior. Irónicamente, la era de Morales también ha traído consigo una disminución de los derechos femeninos y LGTB, feminicidio y un aumento en crímenes de odio en Bolivia en los cuales se han visto involucrados políticos de alto rango.
Utilizando un Cholet* como escenario y un espectáculo de lucha libre femenino como dispositivo narrativo, esta obra se enfoca en la construcción psicológica de la ciudad y, por extensión, la construcción de identidad e imagen superficial de empoderamiento femenino que el gobierno ha exportado al exterior. Tanto la ubicación como el evento registran identidad - la cámara registrando fielmente el espectáculo junto a las reacciones del público - con un guiño al fim Situacionista de Guy Debord In Girum Imus Nocte et Consumimurm Igni: un film (1978) de la que Debord escribió: “el tema de la película no es el espectáculo, sino la vida real.”

Instalación de video de dos pantallas; 4K; 5:0 de un total de 25:25 minutos; color; sonido.

* En la era de Morales El Alto también ha cambiado visualmente gracias a una burguesía floreciente que favorece un nuevo estilo arquitectónico andino autoctono de la zona que incorpora las culturas tradicionales andinas y tiwanaku en un entorno urbano y que ha servido para reinventar la ciudad. Estas estructuras han sido denominadas “Cholets”, término derivado de la palabra chalet [casa grande] y chola [mujer indígena]). Los cholets ahora son omnipresentes en toda la ciudad gracias a un auge económico que el gobierno de Morales atribuye a sus políticas macroeconómicas.